Nueva Escuela de Formación de Tutores CADE fortalece preparación de sus tutores pares
- Este nuevo esquema formativo permite a las y los tutores del CADE abordar temáticas de manera oportuna para fortalecer el acompañamiento que brindan a estudiantes de primer año.
Con importantes cambios en su estructura, la unidad de tutoría de pares del Centro de Apoyo al Desarrollo del Estudiante (CADE) dio inicio este 2026 a la Escuela de Formación de Tutores, una estrategia que busca fortalecer el rol de las y los tutores mediante una preparación más oportuna, intensiva y diferenciada según su nivel de experiencia.
A diferencia de años anteriores, cuando la formación se extendía a lo largo de todo el año de manera fragmentada, este nuevo modelo concentra la mayor parte de los contenidos en el primer semestre. El objetivo es que las y los tutores cuenten desde el inicio con las herramientas necesarias para acompañar efectivamente a sus estudiantes tutorados.
“La escuela de formación se construye en base a las competencias que debe tener un estudiante que desempeñará el rol de tutor, y también a una consulta que se hizo a los mismos tutores sobre las temáticas más pertinentes a abordar para complementar su formación”, explicó Macarena Placencia Baquedano, coordinadora de la unidad de tutoría de pares de CADE.
Uno de los principales ajustes responde a la necesidad de mayor pertinencia en los tiempos de formación: “había temáticas que estábamos abordando en noviembre con los tutores/as, que ya no eran pertinentes de tratar en ese momento”, señaló Placencia, enfatizando la importancia de adelantar estos aprendizajes.
Formación oportuna para un mejor acompañamiento
Además de una formación intensiva, este cambio permite que las y los tutores desarrollen habilidades clave, especialmente en estrategias de autorregulación del aprendizaje, tema fundamental para apoyar a sus tutorados desde las primeras semanas.
Entre los contenidos abordados destacan la organización del tiempo y estrategias de estudio, el rol del tutor o tutora, inclusión y neurodivergencias, ajustes razonables, diseño de acompañamientos académicos, uso de inteligencia artificial, primeros auxilios psicológicos, entre otros. Todas estas temáticas fueron facilitadas de forma presencial y/o virtual por profesionales de distintas unidades del CADE, Dirección de Docencia y Unidad de Apoyo Psicosocial al Personal Universitario.
La tutora senior y estudiante de Pedagogía en Educación Musical, Esperanza Jara Salazar, destacó lo positivo del cambio en la formación “que sea intensiva al inicio de semestre, permite que las y los tutores cuenten con más herramientas para enfrentar la tutoría desde el principio, y así hacer un seguimiento y acompañamiento más integral y oportuno”.
Además, destacó que los talleres se pueden recuperar online a través de Canvas, lo que según indicó “permite flexibilizar los horarios frente a la carga académica de cada estudiante, asegurando que todos y todas reciban el material y estén preparados para ejercer su rol en la tutoría”.
Aprendizaje diferenciado según experiencia
Este cambio también incorpora una estructura diferenciada según el nivel de experiencia de las y los tutores. Quienes se integran por primera vez deben completar dos talleres obligatorios, centrados en el rol del tutor y estrategias de autorregulación del aprendizaje, además de un taller electivo.
Por su parte, los tutores intermedios, que llevan más de un año ejerciendo como tutor/a, deben cursar tres talleres obligatorios, mientras que los tutores senior deben aprobar cuatro talleres obligatorios, profundizando así sus competencias en el acompañamiento.
Desde la unidad de tutoría de pares destacaron que todos los cambios implementados se mantendrán en permanente evaluación, con el fin ajustarse a las necesidades emergentes de quienes cumplen este importante rol dentro de la comunidad estudiantil.
“Lo positivo de este cambio es que los tutores van a tener la información y las competencias de manera oportuna, debido a que los contenidos prioritarios para empezar el trabajo con sus estudiantes ya los tienen, y eso ya es un gran avance”, destacó Macarena Placencia.
Además del cambio en la formación, se implementó el “laboratorio de buenas prácticas”, actividad que se realizará en cada reunión de gestión de la tutoría, en que un tutor/a de cada área presenta una estrategia que le haya dado resultado con sus tutorados, para que los demás puedan conocerla e implementarla. “El Laboratorio de Buenas Prácticas es sumamente valioso. No solo permite que los y las tutores/as desarrollen sus habilidades oratorias y comunicativas, sino que también nos nutrimos de otras experiencias y podemos dar el mejor acompañamiento”, destacó la tutora Esperanza Jara.
En la misma línea, el tutor y estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica, Tobías Pérez del Campo, destacó la utilidad de esta iniciativa: “Trabajar con casos concretos hace que todo lo anterior realmente cobre sentido. No es lo mismo leer o escuchar la teoría que enfrentarse a una situación y tener que decidir qué hacer desde el rol de tutor. Ahí uno se da cuenta de lo importante que es identificar bien las señales, no sobrepasar el rol y saber derivar cuando corresponde”.
“En esta instancia de buenas prácticas se genera un espacio súper bueno para compartir con otros tutores, ver distintas formas de abordar los casos y aprender de eso. En general, siento que es una instancia bien práctica y aterrizada, que realmente te deja mejor preparado para lo que pasa en la tutoría día a día”, agregó.
Cabe destacar que los módulos correspondientes a la formación de tutores estarán disponibles en la plataforma Canvas hasta el 24 de abril, periodo en el que cada tutor o tutora deberá completar su proceso formativo.